
Horacio Erik avilés Martínez*
Esta iniciativa de la autoridad educativa de colocar el tema en el marco de los materiales para el Consejo Técnico Escolar de este día representa un paso significativo en el cumplimiento de las obligaciones constitucionales y convencionales del Estado mexicano. El reconocimiento explícito de las infancias y adolescencias trans y no binarias en el ámbito escolar atiende directamente a:
- El principio del interés superior de la niñez (Art. 4º Constitucional), que obliga a todas las instituciones a priorizar el bienestar y desarrollo integral de niñas, niños y adolescentes sin discriminación alguna.
- El derecho a la igualdad y no discriminación, consagrado en el artículo 1º constitucional y en tratados internacionales como la Convención sobre los Derechos del Niño.
- El derecho a la identidad, que incluye la identidad de género como elemento fundamental del libre desarrollo de la personalidad.
El enfoque humanista que propone el material es congruente con la Nueva Escuela Mexicana y con una pedagogía de derechos humanos. La sensibilización docente es una herramienta indispensable para:
- Prevenir la violencia escolar que históricamente han enfrentado estudiantes con identidades de género diversas, quienes presentan tasas alarmantes de acoso, abandono escolar y afectaciones a su salud mental.
- Crear ambientes educativos seguros donde todas las infancias puedan ejercer su derecho a la educación sin temor, discriminación ni exclusión.
- Fortalecer la formación docente en temas de diversidad, derechos humanos y pedagogías inclusivas.
Sin embargo, para que esta política pública sea efectiva y no quede en el plano meramente declarativo, es necesario atender necesidades como el acompañamiento técnico sostenido, porque un cuadernillo distribuido en una sesión de Consejo Técnico es insuficiente. Se requieren programas de formación continua para docentes, acompañamiento de especialistas en diversidad sexual y de género, protocolos claros de actuación ante situaciones específicas, así como supervisión y evaluación de la implementación.
También es importante que exista participación comunitaria informada. Es fundamental desarrollar estrategias de comunicación con madres, padres y familias que expliquen el fundamento de derechos humanos de estas acciones, desmitifiquen información falsa o alarmista, promuevan la construcción de comunidades educativas inclusivas y respeten la diversidad de convicciones, sin permitir que éstas justifiquen discriminación.
La política pública requiere de recursos y condiciones institucionales. Específicamente, se debe de destinar presupuesto específico para su implementación, de modificaciones a reglamentos escolares que perpetúan discriminación, de mecanismos de denuncia y atención a violaciones de derechos, así como el establecimiento de indicadores para evaluar el impacto en el bienestar estudiantil
Paralelamente, reconozcamos que las y los maestros pueden enfrentar presiones de grupos que se oponen a estas políticas. El Estado debe de respaldar jurídicamente al magisterio en el ejercicio de estas responsabilidades, brindar orientación legal y psicológica, así como defender públicamente el fundamento de derechos humanos de estas acciones
Finalmente, es momento de reflexionar sobre la importancia de sostener un debate informado y respetuoso obre cómo construimos escuelas verdaderamente inclusivas, basándonos en evidencia científica, jurídica y pedagógica, no en prejuicios o desinformación.
Así también, respecto a colocar en el centro las voces de las infancias y adolescencias que históricamente han sido invisibilizadas, violentadas o expulsadas del sistema educativo por su identidad de género
Y hay que priorizar siempre el defender el derecho a la educación como derecho fundamental que no puede estar condicionado a que niñas, niños y adolescentes oculten, nieguen o repriman aspectos fundamentales de su identidad.
La educación pública tiene como misión formar ciudadanía democrática, crítica y respetuosa de los derechos humanos. Reconocer la existencia y los derechos de las infancias trans y no binarias no es “ideología” ni “imposición”: es cumplir con la Constitución, con los tratados internacionales y con el mandato ético de proteger a todas las infancias sin excepción.
En suma, las infancias y adolescencias trans y no binarias existen, están en nuestras escuelas y merecen educación digna, segura y libre de violencia, acoso y discriminación. Esto no es debatible: es un imperativo que debe ser realidad en todas las comunidades escolares de la nación.
Sus comentarios son bienvenidos en eaviles@mexicanosprimero.org y en X en @Erik_Aviles
Visita nuestro portal electrónico oficial: www.mexicanosprimeromichoacan.org
*Doctor en ciencias del desarrollo regional y director fundador de Mexicanos Primero capítulo Michoacán, A.C.